sábado 20 de febrero de 2010

Cambia tu nórdico por otro más eficiente

Entre todos los modelos que puedes encontrar en el mercado, debes conocer cuáles son más eficientes, entre los que destacan los de poliéster y microfibras.

De textura suave, formato ligero, gran resistencia y durabilidad, y una importante versatilidad, los nórdicos se han convertido en toda una revolución de eficiencia en cuanto a ropa de cama se refiere. Éstos ofrecen un calor natural que protege del frío durante el invierno, con la ventaja de que pesan menos que las mantas y aportan mayor comodidad.

El relleno de los nórdicos está compuesto de diversos materiales, entre los que encontramos las fibras sintéticas y las plumas o plumones. En cualquiera de los casos, se trata de importante aislantes térmicos, capaces de mantener una agradable temperatura corporal mientras dormimos.

Por su parte, los rellenos nórdicos de fibra suelen ser de poliéster o microfibras. El poliéster es una resina termoestable, procedente de fracciones pesadas del petróleo, y que se obtienen de la polimerización del estireno y de otros productos químicos. Entre sus propiedades más destacadas, y que más interesan en su aplicación como nórdico, es que es muy resistente a la humedad. De ahí que resulte ideal para mantener la temperatura corporal durante la noche.

Asimismo, la microfibra es un compuesto formado por poliéster y poliamida. Este tipo de materiales sintéticos destacan por su suavidad, resistencia, durabilidad, ligereza, comodidad de uso y gran resistencia al lavado, ya que la microfibra es capaz de soporta altas temperaturas (incluso 95ºC), lo que la hace extraordinariamente higiénica.

En cuanto a los rellenos nórdicos compuestos por plumas, quizá te interesa saber que el plumón cuenta con una capacidad térmica mayor que la pluma. Al mismo tiempo, impide la dispersión del calor, la entrada de aire desde el exterior y no es susceptible de producir microorganismos. No obstante, su precio en el mercado suele ser más elevado que el de los nórdicos sintéticos.


Mantenimiento y limpieza

Siempre que nos dispongamos a lavar nuestro nórdico, es importante seguir las instrucciones del fabricante para evitar que resulte dañado. Aun así, debemos realizar un mantenimiento diario, que consiste en airear el edredón para erradicar la humedad que puede haber absorbido durante la noche y redistribuir el relleno.

En definitiva, el nórdico aporta comodidad a la hora de dormir y eficiente en invierno si se cuidad de manera constante su relleno. Y no olvides que la amplia variedad de fundas que pueden recubrir el edredón te permitirá adecuarlo al estilo decorativo que reine en cada habitación.


repsol

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